Presentación

La revista literaria "Boliche" fue creada por tres estudiantes de Literatura de la PUCP. Sus nombres son Bruno Nassi Peric', Jesús Salazar Paiva y Rashell Díaz Castillo, quienes ahora le dan la bienvenida a equipo a Natalia Ríos Subiria, también estudiante de Literatura en la misma casa de estudios.
Este proyecto tiene como fin el difundir la literatura tanto de forma crítica, como en manera creativa. Por lo que se espera combinar trabajos de personas especializadas en la materia, como personas que aún se están abriendo paso, ya sean estudiantes de la especialidad o no.
Es así que los invitamos a participar en nuestros siguientes números enviándonos sus trabajos a :
gdil.boliche@gmail.com

martes, 5 de enero de 2010

LUIS FERNANDO CHUECA FIELD

El camino

Hurgando, recordando,
a cada instante se entierra mi mirada. Y mis
rodillas, apuradas, se unen en la arena.

Sigo. El rumor del recorrido permanece
como un castigo inefable,
inalterable. Como un gemido inútil
se estrella contra el suelo frío y
pedregoso.

Caigo.
Mi sangre riega la tierra inútilmente.

De: Ritos funerarios
Lima, 1998

LUIS FERNANDO CHUECA FIELD

Ciudad vacía (exteriores)

Un cuerpo solo transita
una ciudad vacía.
La ciudad: lima,
grande y pestilente
De dedos fuertes
De antiguos osarios
Desgarrándose.
Lima,
la que amarra los talones
al cemento
y erosiona gemidos
desde la profundidad
de sus escombros.
Ciudad fuego y piedra
endurecida.

De: Rincones (Anatomía del tormento)
Lima, 1991

Violeta flor de Alhambra

En broche abierto la violeta lila se afirma en pétalos de rocío. En
perfume de iris tornasolada aprieta el rastro breve.
Su campánula se desflora y alarga la oreja, o son de rodeos.
Algunas se despiertan en rayitos de luna.
La violeta lila escribe su haiku en pergamino morado. Aparece
Tal de gotitas, tal de tic tac en evaporación, que no se siente sino
En sus venas.
Sus peciolos se arriesgan en pequeñas orlas. Se cuelga en hilo
De perlas.
Desde los puntos de la tierra llegó el jardinero de humo y le
Chisporrotea espejos cristalinos. Su agua se macera. Se hace pie
De multiplicados dedos.
La violeta lila en el árbol yace enramada, y se ha invadido de
Todas sus partes.
Cuando cae- leve, y casi en silencio- el aire no la siente. La
Lila en botón, sin peso cae como una breve página de aire arru-
Gado.
Si se abre en antigua ermita, s se detiene a sus rayos solares,
Si está en hostia de pétalos, si es lámpara de olor, si se ensueña en
Pestañas, si es campánula pequeña y abierta de ternura.
Cae como cascada sin agua, como copo de cristal, como lila
De arete, como luz demorada.
La violeta lila más que aire inflamado, es desaparición nup-
Cial. Más que vellocino de púrpura, es mano desordenada de lo-
Ciones.
Más que buganvilla de soltera, es papel de turquesa. Más que
Sencillamente lilas, es violeta ante la luz suficiente.
Como estrella de bengala se entrega a su paseo de monja en-
Rarecida en la rama. Si es sedosa, el terciopelo aparece en poros
De amatista.
Un vestuario de duquesa reza en sus ramas. Baila en esas ca-
Lles enamoradas con ese silbidos de las cuculíes.
Si es rubí despelucada, si es el primer beso de los canarios, si
Es bouquet sencillamente violeta, si es flor de La Alhambra, si es
Flor del Tao Lila.
Se asume todo el aire en columpios, si es pie quebrado de pa-
Je, si sus linderos asumen su catarata, si es sensación, me agranda
De inmensidad los sentidos
Si es toda la humanidad para su piel primogénita, si chispo-
rrotea en pestañas, si al caerse recojo su oración de convento.
Si está sobre las aceras de las calles, o los jardines; si es lila y
Morada, si es violeta lila, si es violeta lila.
Cómo calla su procesión de corolas, cómo despierta sus papi-
las, cómo esconde su perfumario.
Cómo se escancia largamente en sus fuegos artificiales, có-
mo se da limosnas en el aire, cómo se empequeñece ante la
primavera morada.
Cómo se hace saltimbanquis entre la enramada, cómo se es-
capa de soltera, cómo se cae de baile en el jardín, cómo luce entre sus pé-
talos de estuche.
Se cae de morada, en azul celeste, en lila esencial. Ella no sabe
si es pimpollo de orquídea en la nocturnidad.
No sabe si artificio de ultravioletas que o está en agua .
Sólo los picaflores absorben su ansiado y coquetea con sus
membranas.
¡Oh bella gema de broche vegetal! Alveolado lobular de zafi-
ro, cerumen del alba amanecida, flor de pasión suspirante, tintura
de azul y rojo que se da en morado.
Y si es celeste vuelve a su estado natural. En su casquete, de
jade verde, se abre de escanciada como arete de lociones.
Se abre de escanciada como arete de lociones.
Se abre. Y allí está. Ahhhhhhhhhh, cómo la siento desde aquí
que se me extravía el corazón.
¡Oh, la violeta lila! Cómo cae sobre mi consistencia y me
Llueve.
Me llueve. Me llueve perfume.

Del libro inédito Tao de La Alhambra

CESAR TORO MONTALVO

S.T

Tengo miedo de todo lo que sucede.
Tengo miedo de morir y no resucitar al tercer día.
Miedo a caer del piso 26 y que mis huesos no sanen solos.
Tengo miedo.
Miedo de que los cortes de mi brazo no se cierren y la sangre corra
con tanta fluidez como el río de lágrimas ubicado debajo de mis ojos.
Tengo miedo a que me dejes,
a la oscuridad,
a los reptiles
y a la muerte.
Tengo miedo y tiemblo.
Tiemblo ante la idea de que todo suceda,
de que nada suceda,
de que me olviden.
¡Dios! No dejes que me olviden.
Te doy mi alma a cambio, pero que no me olviden
pues sino... me quedaré sola;
la vida es muy muy corta
y el pacto aún no tiene efecto,
porque paso por las calles
y nadie grita mi nombre

RASHELL DIAZ

Inmortal

Eres inmortal,
me repito todos los días...
tienes que ser inmortal.

He visto espadas surcando tu piel
y varas incandescentes mostrándome tus secretos.
Eres inmortal
me digo a través de la ventana cristalina,
mientras te digo adiós.

Eres inmortal, tienes que serlo...
porque me aferro a ti;
abrazo tu pierna para que no me abandones,
me niego a dejarte ir.

Eres inmortal,
respóndeme de una buena vez,
que esperar me despedaza,
me rompe el alma.
Camino con flores en las manos,
tu hogar el azul grisáceo,
una luz tímida te da la bienvenida
mientras callo al violinista como tú querías.

Despierta.
¿No ves que aún tengo esperanzas?
¿No ves que me desvanezco contigo?
Eres inmortal, entiéndelo,
no puedes irte.

La habitación se cierra,
mis ojos también,
escucho el leve murmullo de la brisa en mi espalda
y por fin, rompo en llanto

II

Mi piel aun se escalda,
Y es una pizarra de matices miedosos,
Cuando untas tus dedos sobre su temblorina.
Descubrieron que el viento cultiva en los poros.

Lóbrego, descuidado, sin timón:
¿Recuerdas los miedos a la muerte y nuestra soliviantada soltura?
¿Recuerdas mis bromas náufragas acariciando tu diplomacia?
Sonríe si un viento sabe a indecencia y es como un caballito
Pero de Troya, con guerreros caducos.
Verás tus guerras caer, aunque yo esté muerto en las murallas otroras.

Mañana parto para un lugar llamado Perú,
El avión da vueltas en espiral y se estrella en algún campo.

Camino a la derecha y me escondo para almorzar.
Digerir satisfecho recuerdos.

JESUS SALAZAR

Seísmo

Fue un seísmo seis veces multiplicado.
Un remolino nos macondisa, sale de la tierra.
Espero tener ánima para señalar algún día tus pasos.
No creas en un universo restringido: baila la tierra.

Todo tiene un coto: los dos quisimos que así fuese.
Yo hubiera querido que me prefieras en el polvo enajenado
De mi carne macerada por los días, pero la tierra tembló...
Soy un proscrito de la vida y escapo de la inquisición.

El brujo que encarno es quien mira rápido el sol
Que nos negamos a esperar, que yo no quise conjurar:
Hoy occipito en mi cruz y sangro para que no tengas miedo.

Occipito para que la tierra no te asuste, me alieno en polvo
Para que no estornudes, para que repelas las escobas
y bailes con la tierra con cercenado mi cuerpo para 6 veces viva que seas.

No me a b r o q u e l o, pues danzas.

JESUS SALAZAR